¿Eres mayor de 18 años?

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Acompañar el camino también es formar parte de él

Nuestro balance de O Gran Camiño 2026 tras cuatro años de patrocinio.

Cuando una prueba deportiva se convierte en algo más que competición, sabemos que está tocando una fibra profunda en el territorio que la acoge. 

Y eso es exactamente lo que ha ocurrido en la quinta edición de O Gran Camiño 2026: una carrera que no solo cruza paisajes y puertos, sino que narra Galicia en su complejidad y belleza.

Desde el kilómetro 0 en bodega, pasando por el paso por el Concello de Arbo, hasta las intensas jornadas de montaña y costa, esta edición ha sido un recordatorio de que el ciclismo puede ser también una forma de interpretar el territorio.

Nosotros hemos tenido la suerte de acompañar este crecimiento desde hace cuatro años como patrocinadores, y ver cómo se consolida no solo como prueba deportiva, sino como escaparate de nuestra comunidad: su gente, su patrimonio, sus paisajes y su cultura.

Una carrera que va más allá del cronómetro

En su edición de 2026, ha demostrado ser una combinación de exigencia deportiva y profunda vinculación con el entorno.

Cinco etapas diseñadas para poner en valor la diversidad de Galicia: empezando por la Torre de Hércules, donde la contrarreloj frente al Atlántico ponía a prueba la tensión inicial, y con el épico final en Monte Trega, con vistas al océano y a Portugal.

Entre medias, jornadas que unieron la llanura de A Terra Chá con la costa de A Mariña, etapas que dialogaron con interior, montaña y mar en recorridos como el que unió Carballo y Padrón, y la etapa reina de montaña en Ourense, entre Xinzo y Xunqueira de Espadanedo, que puso a prueba incluso a los ciclistas más combativos.

Felicitación a la organización y los protagonistas

Queremos expresar nuestro reconocimiento, de forma especial al equipo que hace posible O Gran Camiño, por el excelente desarrollo de la prueba, por su visión y su capacidad de integrar valores deportivos, paisajísticos y culturales en un mismo proyecto.

El resultado es una carrera que, edición tras edición, se hace más sólida y más reconocida, y que ha sabido ganarse un lugar propio en el calendario nacional e internacional.

Y, por supuesto, queremos aplaudir también a todos los participantes, que han demostrado espíritu y combatividad en esta edición.

Así como, a los tres primeros de la general, Adam Yates, Jorgen Nordhagen y Alessandro Pinarello que con su entrega y determinación han elevado el nivel competitivo de la carrera, y que han mostrado con claridad que el deporte, la estrategia y el corazón van siempre de la mano.

Junto a los puestos de honor, queremos destacar también un reconocimiento muy especial: el Premio a la Combatividad, patrocinado por nosotros.

Un galardón que pone en valor algo que va más allá del resultado final: la actitud, la constancia y la capacidad de pelear cada kilómetro.

Este fue para George Bennett, ejemplo de entrega y espíritu competitivo a lo largo de la prueba.

Su forma de afrontarla, siempre al ataque y sin renunciar al esfuerzo, representa a la perfección los valores que compartimos con O Gran Camiño: respeto por el recorrido, compromiso con el deporte y pasión por el camino.

Muchas gracias también por la labor de los periodistas Abraham Martínez y Juan Mari Guajardo que fueron los encargados de narrar la historia.

Nuestro lugar en esta historia

En esta quinta edición, nos emocionó especialmente que el kilómetro 0 se situara en nuestra bodega. No fue un gesto menor: significó que O Gran Camiño no solo recorre Galicia, sino que integra sus lugares con sentido, reconociendo espacios donde el tiempo, el territorio y el producto se encuentran.

También fue una alegría enorme ver el paso de la prueba por Arbo, un lugar emblemático cuyo paisaje y tradición nos conectan directamente con la cultura del vino y de la lamprea.

Para nosotros, haber contribuido a este camino no es solo una cuestión de patrocinio, sino un compromiso con un proyecto que valora la identidad, el paisaje y la experiencia humana.

El ciclismo, al igual que el vino, se disfruta en el trayecto, en la convivencia con el entorno, en los tiempos de espera y en los momentos de gloria.

La edición de 2026 no es un punto final sino un hito más en un relato que seguimos construyendo.

Nos sentimos orgullosos de lo que hemos hecho juntos y plenamente motivados para seguir acompañando esta prueba, apoyando su crecimiento y su capacidad de mostrar Galicia al mundo.

Porque hay carreras que cruzan territorios, y otras que muestran una tierra que late con cada pedalada.